Los últimos indicadores económicos muestran un escenario de desaceleración para la actividad productiva. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), en la economía registró una caída mensual del *0,5%, acumulando el segundo retroceso consecutivo y ubicándose en niveles similares a los de febrero de 2025. Además, proyecciones privadas redujeron la expectativa de crecimiento para este año del *3% al 2,7%.
Los datos sectoriales reflejan fuertes diferencias. Mientras Explotación de Minas y Canteras creció 15,7% interanual, Electricidad, Gas y Agua avanzó 8% y Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura aumentó *4,6%, la *Industria registró una caída del 5,6% y el Comercio descendió 4,3%, dos de los sectores con mayor incidencia en el empleo y la actividad económica.

En materia laboral, las estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo indican que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron *341.396 puestos de trabajo, mientras que el sector agropecuario, el de mejor desempeño en creación de empleo, incorporó *28.059 trabajadores. Estos indicadores reavivan el debate sobre la necesidad de implementar políticas que fortalezcan la producción nacional, impulsen la inversión y preserven el empleo industrial.


